FILOSOFIA Y SILENCIO, LAUTRÉAMONT Y LOS CANTOS DE MALDOROR
FILOSOFIA Y SILENCIO, LAUTRÉAMONT Y LOS CANTOS DE MALDOROR
JOAQUIN RAMIREZ JIMENEZ
UNIVERSIDAD DE CARTAGENA
FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS
PROGRAMA DE FILOSOFIA
CARTAGENA DE INDIAS D.T Y C.
2010
De la cosa a la angustia
“Lanzado ciegamente a la conquista del mundo externo, preocupado por el sólo
manejo de las cosas, el hombre terminó por cosificarse él mismo, cayendo al
mundo bruto en que rige el ciego determinismo. Empujado por los objetos,
títere de la misma circunstancia que había contribuido a crear, el hombre dejó
de ser libre, y se volvió tan anónimo e impersonal como sus instrumentos. Ya
no vive en el tiempo originario del ser sino en el tiempo de sus propios relojes.
Es la caída del ser en el mundo, es la exteriorización y la banalización de su
existencia. Ha ganado el mundo pero se ha perdido a sí mismo.
Hasta que la angustia lo despierta, aunque lo despierte a un universo de
pesadilla. Tambaleante y ansioso busca nuevamente el camino de sí mismo,
en medio de las tinieblas. Algo le susurra que a pesar de todo es libre o puede
serlo, que de cualquier modo él no es equiparable a un engranaje. Y hasta el
hecho de descubrirse mortal, la angustiosa convicción de comprender su finitud
también de algún modo es reconfortante, porque al fin de cuentas le prueba
que es algo distinto a aquel engranaje indiferente y neutro: le demuestra que es
un ser humano. Nada más pero nada menos que un hombre.”
(Ernesto Sábato)

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